Noam Chomsky ya nos avisó. Aquí tienes las 10 técnicas de manipulación mediática masiva más utilizados. ¿Estás siendo víctima de la manipulación?

1 – Distracción

Es la más recurrente de las estrategias de manipulación masiva .Ten al pueblo distraído de lo verdaderamente importante. Puedes hacerlo de muchas maneras, sobreinformándolos en exceso de banalidades, desinformando de la verdad, distrayéndolos con eventos deportivos o del corazón. Siempre tienen que tener la mente ocupada

No solo se consigue distraerlos de lo que de verdad es trascendente, si no que también se olvidan de sus verdaderos problemas.

Una vez que se consigue darle importancia a temas más banales, se logra convencer a la población que su mirada y pensamiento debe estar centrado en ello. Es decir, todo aquello que se salga de lo común, de lo “normal”, será visto como extraño. De esta forma, la misma sociedad nos empujará en una misma (y errónea) dirección. ¿Te suena?

2 – Problema, reacción y solución

A veces el poder, deliberadamente, deja de atender o atiende en forma deficiente ciertas realidades. Hacen ver esto a los ciudadanos como un problema que demanda una solución externa. Ellos mismos proponen la solución.


Es decir, tienen un objetivo pero sería muy chocante implantarlo de repente. Puede que corran el riesgo de que se les echen encima, con lo cual crean un problema para el que ya tienen una solución. Primero lanzan el problema, esperan a que el pueblo reaccione y necesite subsanar el problema y ahí ya ofrecen la solución. Como todo será por «el bien del pueblo» no debería de haber problema en que la solución lleve anexados ciertos inconvenientes que quedarán a un lado.
Esta es una de las estrategias de manipulación masiva para tomar decisiones que son impopulares. Por ejemplo, cuando el terrorismo requiere imperativamente unas medidas de control mucho más exahustivas.

3 – Gradualidad

Esta es otra de esas estrategias de manipulación masiva para introducir medidas que usualmente la gente no aceptaría. Consiste en aplicarlas poco a poco, de tal manera que resulten prácticamente imperceptibles.

Si no hay mucha prisa es posible en unos años implantar medidas impensables antes. Seguro que hace no más de un año no te imaginarías la de medidas que ahora estás aceptando.
Un ejemplo muy sencillo, recórtale a un individuo 5 minutos de libertad diaria, con el tiempo tarde o temprano acabará preso totalmente y ni se habrá dado cuenta. Recordemos el caso de la rana en una olla de agua hirviendo que muere porque no se da cuenta de que se está cociendo.

Es lo que ha pasado, por ejemplo, con la reducción de los derechos laborales. En diferentes sociedades han ido implementando medidas, o formas de trabajo, que terminan haciendo ver como normal el hecho de que un empleado no tenga ninguna garantía de seguridad social.

4 – Diferir en el tiempo

El futuro siempre será mejor. Ve programando poco a poco que el camino que hay que recorrer debe conducirnos hacia él.

En el año 2500 pueden decir que es normal y evolucionado vivir en colmenas y ganarse el sueldo pedaleando en casa como en Black Mirror. Con el tiempo la gente lo aceptará. No importa si las medidas son perjudiciales porque el mañana será mejor.

El objetivo es que la gente se acostumbre a la medida y no la rechace, pensando en el supuesto bien que traerá en el mañana. Llegado el momento, el efecto de “nueva normalidad” ya ha operado y la gente no protesta porque no llegan los beneficios prometidos.

5 – Mensajes sencillos, como si le hablases a un niño

Un eslogan sencillo y fácil de recordar es buena manera de comenzar.

Muchos de los mensajes televisados, especialmente de la publicidad, tienden a hablar al público como si fueran niños. Emplean gestos, palabras y actitudes que son empáticos y que están impregnados de un cierto halo de ingenuidad.

Sería impensable que algo no fuera por el bien del pueblo, hay que cuidarlo como a un hijo. No explican nada complejo y así hacen un mensaje sencillo y omiten mucha información.

El objetivo es vencer la oposición de la gente. Es una de las estrategias de manipulación masiva que busca neutralizar el sentido crítico de las personas. Los políticos son los número uno utilizando esta estrategia y se nota rápidamente en su forma de hablar tan parental.

6 – Mensajes con más emoción y menos razón

Es lo bello de ser humanos, tenemos sentimientos, emociones e impulsos. Es muy fácil llegar a ellos y una vez ahí es más fácil aun dejar de lado la razón.

Es clave que los mensajes sean emotivos, apelar a la emoción del pueblo y sacar su lado mas emotivo para que desconecte de su lado racional. Con ésto conseguimos que lo único que se capta es el lado sencillo y emotivo y el apartado que es más específico pasa desapercibido.

7 – Educación controlada

Mantener a las personas en la ignorancia es uno de los propósitos del poder. Ignorancia significa no otorgar a la gente las herramientas para que puedan analizar la realidad por sí mismos. Contarle los datos anecdóticos, pero no darle a conocer las estructuras internas de los hechos.

Una educación pobre jamás fomentará el espíritu crítico y así aceptarán lo que venga.

8 – Vulgaridad

Hay que conseguir que vivir en la ignorancia esté bien visto y no sea algo reprochable. Y se puede llegar más lejos y premiar la ignorancia haciendo que parezca gracioso.

Enciende la televisión y seguro que encuentras muchísimos personajes que encajan a la perfección en este apartado y probablemente movilicen a más personas que alguien que promueve el conocimiento. Con suerte los fans querrán ser igual de ignorantes que ellos para ser buenos imitadores de su ídolo.

9 – Autoculpabilidad

Otra de las estrategias de manipulación masiva es hacer creer a las personas que ellos, y solo ellos, son los culpables de sus problemas. Cualquier cosa negativa que les suceda, solo depende de sí mismos. De este modo se les hace creer que el entorno es perfecto y que si se presenta un problema es culpa del sujeto.

Todo debe ser siempre culpa del pueblo, siempre. No tienes un trabajo mejor porque no vales para nada, es tu culpa. El planeta se calienta porque contaminas mucho, es tu culpa. Hay pobreza en el mundo porque no donas lo suficiente, es tu culpa.

No solamente consigues que el pueblo se sienta culpable si no que también se esforzará por encajar en un entorno perfecto.

10 – Conocimiento de la población

«El conocimiento es poder». Seguro que no es la primera vez que te aparece publicidad de algo en lo que estabas pensando. Hay que saberlo todo sobre el pueblo, gustos, necesidades, problemas, sueños… todo es todo.

Se maneja gran cantidad de información de todo pero al pueblo solo le llega un pequeño porcentaje irrisorio, lo justo y necesario para que puedan subsistir. Biología, salud, tecnología…todo debe ser dosificado. Conocer a tu enemigo es esencial.


Ahora piensa si te resultan familiares algunos de los puntos aquí expuestos, y si no al menos ya eres conocedor de algunas de las técnicas de la élite para someter al pueblo.

Ahora depende de ti que siga siendo así, o de lo contrario que la situación cambie.


Vídeo explicativo